Canal RSS

Galletas de jengibre GLUTEN FREE

Galletas de jengibre GLUTEN FREE

Estas últimas semanas he estado investigando más allá de mis fronteras, dandome un paseo por el lado dulce de la vida, intentando aprender a hacer galletas y tartas decoradas. He de decir que los resultados han sido más satisfactorios de lo que me esperaba. Las decoraciones con fondant y glasa real han resultado muy divertidas a pesar de mis pocas dotes artísticas.

Hoy os traigo una de las creaciones que más exito han tenido: galletas de jengibre sin gluten. Primero hice la versión standart, es decir, con harina de trigo, quedaron muy buenas y resultonas. Pero una visita de mi sobrina pequeñaja me hizo replantarme un reto nuevo, conseguir unas galletas igual de ricas y que ella también pudiera disfrutarlas.Este post va dedicado a ella, espero que os guste.

Ingredientes:

165 gr de harina de arroz
85 gr de maicena
80 gr de mantequilla a temperatura ambiente
80 gr de queso mascarpone
80 gr de azúcar
20 gr de azúcar invertido
30 gr de miel
2 yemas de huevo
1/4 cucharadita de lecitina de soja
1/4 cucharadita de goma xantana
1 cucharadita de jengibre en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
1/2 cucharadita de anis en polvo
1/2 cucharadita de nuez moscada

Lo primero será crear una masa con los ingredientes líquidos para después ir añadiendo poco a poco los ingredientes secos. Si no hemos tenido en cuenta de sacar la mantequilla de la nevera con unas horas de adelanto, podremos ayudarnos del microondas para dejarla al punto de pomada. Se echa en un recipiente y se empieza a batir con la turmix. Poco a poco vamos añadiendo el azucar hasta que quede en su totalidad integrada. A continuación incorporamos el azúcar invertido y la miel. Cuando esté bién mezclada, añadimos el mascarpone y las 2 yemas de huevo.
En otro recipiente mezclamos los ingredientes secos, es decir, las harinas, la lecitina, la goma xantana y las especias.
Cuando tengamos la base ligada y mientras la máquina va moviéndose, vamos añadiendo la mezcla de harinas a cucharadas y dejamos que se mezcle muy bien. El resultado va a ser una masa pringosa y dificil de manejar. Por eso, vamos a meterla en el congelador aproximadamente media hora para que coja consistencia y poder hacer las formas que queramos. Para facilitarnos el trabajo, os explico cómo hacerlo de una forma muy fácil. Cogemos una hoja de papel vegetal, la huntamos de aceite vegetal por una de sus caras y la doblamos al medio. Echamos una porción de masa en una de las mitades y al doblar la hoja, quedará cubierta por la otra mitad. Ahora ya podemos aplastarla ayudándonos del rodillo. Si queremos conseguir un groso homogéneo, podemos utilizar dos tablillas, una en cada extremo del rodillo, para que toda la superficie tenga la misma altura. Algunos rodillos traen este sistema incorporado, yo utilizo unos palillos chinos como guías. Ahora ya la podemos llevar a enfriar. Tenemos que procurar colocarlas sobre una superficie lisa, como una bandeja.

20140115-012456.jpg

Una vez pasado el tiempo suficiente para que la masa se enfríe, tenemos que intentar trabajar rapidamente para que no se desligue. Así que intentaremos tener los moldes preparados y el horno precalentado a 170 grados. Ya sólo nos queda sacar la plancha de masa congelada, destapar de un lado, y cortar con los moldes seleccionados. Vamos colocando las formas sobre papel vegetal. Con los recortes que nos queden podemos formar otra vez una bola, tapar y estirar con el rodillo. Si hemos sido rápidos, tal vez la masa nos permita sacar otra tanda de formas, si no, tendremos que volver a meter al congelador y esperar a que tome cuerpo. Seguiremos así hasta terminar toda la masa. Las metermos al horno a una altura media aproximadamente diez o doce minutos, aunque el tiempo depende de cómo sea cada horno. El truco es fijarse en los bordes, cuando empiecen a dorarse, esperamos un minuto y las sacamos. Estarán muy blanditas, pero al enfriar se volverán crujientes y lo suficientemente compactas como para soportar decoraciones húmedas como puede ser la glasa real.

20140115-012007.jpg

Las colocamos sobre una rejilla y esperamos a que enfríen completamente para empezar a decorar. Yo experimenté con fondant en distintos colores glasa casera. Si quieres algo más sencillo, puedes optar por un baño de chocolate, al estilo de las pastas clásicas de té, quedarán igualmente irresistibles!!

Si no disponéis de azucar invertido, podéis sustituirla por miel, melaza o sirope. Si tampoco tenéis lecitina o goma xantana, los resultados son similares, aunque os recomiendo que consigáis algún botecillo pues como veis las cantidades que usamos son muy pequeñas pero los resultados se notan mucho. La lecitina ayuda a conseguir una mezcla donde se integra rápidamente la grasa introducida en la masa, proporciona más absorción para que no se sequen ni endurezcan las galletas, y da como resultado un producto más tierno y que se mantiene más días en un estado óptimo.Por su lado, la goma xantana es un emulsionante que nos ayuda a dar estabilidad a la masa y evitar que se desmigue. Como veis dos buenas ayudas en todas vuestras creaciones, con y sin gluten.

Anuncios

Acerca de Al punto de Nieves

Aficionada y enamorada de la cocina

»

  1. Muy chulas tus galletas!!!

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: