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Archivo de la categoría: Pequeños bocados

Ensalada de fresas

Ensalada de fresas

Con este calorcito lo que más apetece son platos fríos y refrescantes. Así que empezamos una tanda de ensaladas sorprendentes, renovadas, donde las frutas serán las protagonistas. Hoy le toca a las fresas, te animas a probarla?

Ingredientes:

– 1 Aguacate

– 150 gr de espinacas baby

– 150 gr de fresas

– 1/2 taza de quinoa

– 1 cc de mostaza de Dijon

– 1 cs de miel

– 1 Lima

– 1 cc de semillas de sésamo 

– 4 cs de Aceite oliva vírgen extra

– un puñito de nueces peladas

– 1 cs de queso feta rallado

 –  Sal y Pimienta al gusto

Para empezar, lava y pon a cocer la quinoa, sigue las instrucciones del envase para que te quede en su punto.
Mientras prepara el resto de ingredientes: lava bien las espinacas y las fresas. Si son espinacas baby las puedes servir tal cual, pero si lo prefieres puedes trocearlas. Pica las fresas en láminas. Sige con el aguacate, pícalo en cubos pequeñitos.

Mezclalos todos en un bol terminando de añadir las semillas de sésamo, las nueces y el queso feta.

Para aliñar, prepara una vinagreta con el resto de ingredientes y sirve bien fresquita.

Gracias al aporte de la quinoa y la espinaca, tendrás un plato completo y equilibrado. Que aproveche!!

  

Tartar de atún

Tartar de atún

Después del éxito que ha tenido mi Tartar de salmón, no podía dejar de publicar su versión con atún. Es una de mis elaboraciones favoritas, y cómo veréis muy sencilla y rápida de preparar.
Ingredientes:

300 gr de atún rojo
1 tomate
1 aguacate
1/2 cebolla roja
1 cp semillas de sésamo 

Para el aliño:

1 cp aceite sésamo 
1 cp mirin
1 cp vinagre de arroz
4 cs de salsa de soja
4 cs se aove
1 lima exprimida
1 cs cilantro picado

Pica el atún y el aguacate y mezclalos. Las mejores piezas de atún son el lomo, que tiene una carne compacta y con pocas espinas.

  
Pela y pica muy finos la cebolla y el tomate y agrega.

En un pequeño recipiente, pon todos los ingredientes del aliño y emulsiona con un batidor eléctrico. Si no tienes, utiliza las varillas y mucha energía. Una vez listo, añadelo al tartar y mezcla suavemente para que todos los elementos se mezclen uniformemente. 

  
Por último espolvorea las semillas de sésamo. Deja reposar en la nevera al menos un par de horas.

A la hora de servir, acompáñalo con pequeñas tostadas y si te gusta el picante, añádele wasabi en la cantidad que tú elijas.

  
El resultado te sorprenderá, un aperitivo muy fresco y con marcadas notas orientales. Si prefieres un aliño más sencillo, simplemente mezcla aceite de oliva, lima y sal, deja macerar en la nevera, y listo! Más fácil imposible 

  
Os he dicho que me estoy aficionando a los gin tonic? 😂😂😂 Añádele buena compañía y ya tienes la velada perfecta!

Buen provecho!

Magdalenas de calabaza

Ingredientes:

250 gr de harina integral
100 gr de salvado fino de avena
100 gr de semilla de lino
10 gr de levadura fresca de panadero
1 cc de bicarbonato
2 cc de canela
1/2 cc de jengibre en polvo
1/2 cc de nuez moscada molida
100 gr de puré de calabaza
2 huevos grandes
3 cs de aceite de oliva
300 gr de leche desnatada
2 cc de extracto de vainilla
1 puñito de pasas sultanas
1 puñito de nueces peladas

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Preparación:

En un bol mezclar los ingredientes secos: harina, salvado, semillas, especias y bicarbonato. Ponemos la leche en un vaso y la calentamos un poco en el microondas, pero sin que llegue a cocer. Eso nos ayudará a deshacer la levadura de panadero simplemente batiendo con un tenedor, hasta que espume. En otro recipiente bien grande, batimos los huevos y añadimos el puré de calabaza, el aceite, el extracto de vainilla y la leche. A esta mezcla vamos incorporando poco a poco y sin dejar de mezclar, los ingredientes secos. Al final tenemos una pasta donde sólo nos falta por añadir las pasas y las nueces.

Repartimos en moldes de magdalenas, nos pueden salir 12 o 13 magdalenas. Con el horno precalentado a 180 grados, las metemos y dejamos hacer por unos 12 o 14 minutos, dependiendo de cada horno. Para saber si ya están listas, sólo hay que pinchar en el centro de una de ellas con un palillo. Si sale seco ya las podemos retirar pero si aún está húmedo, las dejaremos un par de minutos más y volveremos a probar. Cuando ya estén listas, las sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

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Galletas de avena

Estas galletas no llevan huevo, ni harina, ni lácteos, no tienen grasas, son ideales para todos y especialmente para quienes padecen algún tipo de intolerancia alimentaria, incluso son estupendas para quienes quieren controlar la dieta y el aporte energético que consumen, pudiendo disfrutar de unas deliciosas galletas sin remordimientos. Y si tu bebe ya ha empezado a tomar alimentos con gluten y fruta, se convierten en un bocado perfecto para ellos.

Ingredientes

100 gramos de copos de avena,
200 gramos de compota de manzana casera.

Elaboración

La compota de manzana casera es muy sencilla de preparar: la fruta se cuece a fuego lento hasta que esté muy tierna, después se tritura y si se desea más espesa, se pone de nuevo a cocer a baja temperatura para que vaya evaporando agua (se puede llegar a hacer tan densa como esta mantequilla, pero no es necesario). En este caso mejor que queden con juguillo.

Unas manzanas dulces pueden ayudarnos a evitar tener que añadir endulzante a la elaboración de estas galletas, pero siempre podéis ajustar el punto de dulzor a vuestro gusto, sea con azúcar, miel o edulcorante. Recordad que si las vais a hacer para bebes, no se recomienda poner ningún tipo de edulcorante ni azucar.

La elaboración de las galletas es así de sencilla: pon en un cuenco los copos de avena y la compota, mezcla bien y cubre el recipiente, déjalo en el frigorífico para que repose y la avena se ablande. Puedes hacerlo unas horas antes, a mi me gusta dejar la mezcla reposar toda la noche para hornearlas por la mañana.

Cuando la masa, que será como una pasta, este lista, precalienta el horno con calor arriba y abajo a 200º C. Toma porciones de la masa con una cuchara y ve depositándolas en la bandeja del horno cubierta con teflón o papel vegetal. Con la base de la cuchara, aplástala formando una capa fina y procurando que queden redondas, aunque la forma es lo de menos. También se podrían hacer gorditas, el resultado son unas galletas blandas.

Hornea las galletas de avena y manzana durante 20 o 30 minutos, según el grosor que les hayas dado, y después ponlas a enfriar sobre una rejilla. Quedarán ligeramente crujientes por fuera, pero son unas galletas tiernas. Una buena base de galletas caseras y saludables, que nos da pie a hacer algunas variantes, como incorporar extracto de vainilla, piel de cítricos rallada, unos frutos secos, chocolate… Y si a tu bebe le han gustado, puedes probar a hacerlas de zanahoria, patata o plátano.

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Pan naam de yogur

Ingredientes para 4 naan:

300 gr de harina de trigo
1 yogur griego
80 gr de agua
6 gr de sal
1 cucharada de aceite de oliva
4 cucharadas de queso de untar light
6 gr de levadura fresca de panadero

Preparación:

Poner todos los ingredientes excepto el queso en un bol y comenzar a amasar. Amasar y dejar reposar en un bol aceitado aproximadamente 2 horas hasta que duplique volumen.

Precalentar el horno a 250º. Sacar a la encimera y porcionar en 4 partes iguales. Estirar ligeramente con el rodillo. Rellenar cada porción con una cucharada de queso crema. También se pueden hacer sin relleno con lo que sólo es necesario estirarlos bien hasta alcanzar los 3 o 4 mm de grosor. Cerrar los bordes hacia adentro, formando un saquito y volver a estirar con el rodillo lo más fino posible.

Hay que tener cuidado para que el queso no se salga. Y aquí hace mucho la experiencia. No desesperéis si la primera vez os quedan más gorditos porque enseguida que intentáis estirarlo el queso se escapa por todas partes.

Hornear como las pizzas, en el suelo del horno a tope 3 minutos de cada lado. Se hincharán como una pita al no llevar un segundo levado. Servir calientes y pincelados con aceite de oliva. Se pueden abrir por la mitad y rellenar al gusto.

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Galletas de jengibre GLUTEN FREE

Galletas de jengibre GLUTEN FREE

Estas últimas semanas he estado investigando más allá de mis fronteras, dandome un paseo por el lado dulce de la vida, intentando aprender a hacer galletas y tartas decoradas. He de decir que los resultados han sido más satisfactorios de lo que me esperaba. Las decoraciones con fondant y glasa real han resultado muy divertidas a pesar de mis pocas dotes artísticas.

Hoy os traigo una de las creaciones que más exito han tenido: galletas de jengibre sin gluten. Primero hice la versión standart, es decir, con harina de trigo, quedaron muy buenas y resultonas. Pero una visita de mi sobrina pequeñaja me hizo replantarme un reto nuevo, conseguir unas galletas igual de ricas y que ella también pudiera disfrutarlas.Este post va dedicado a ella, espero que os guste.

Ingredientes:

165 gr de harina de arroz
85 gr de maicena
80 gr de mantequilla a temperatura ambiente
80 gr de queso mascarpone
80 gr de azúcar
20 gr de azúcar invertido
30 gr de miel
2 yemas de huevo
1/4 cucharadita de lecitina de soja
1/4 cucharadita de goma xantana
1 cucharadita de jengibre en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
1/2 cucharadita de anis en polvo
1/2 cucharadita de nuez moscada

Lo primero será crear una masa con los ingredientes líquidos para después ir añadiendo poco a poco los ingredientes secos. Si no hemos tenido en cuenta de sacar la mantequilla de la nevera con unas horas de adelanto, podremos ayudarnos del microondas para dejarla al punto de pomada. Se echa en un recipiente y se empieza a batir con la turmix. Poco a poco vamos añadiendo el azucar hasta que quede en su totalidad integrada. A continuación incorporamos el azúcar invertido y la miel. Cuando esté bién mezclada, añadimos el mascarpone y las 2 yemas de huevo.
En otro recipiente mezclamos los ingredientes secos, es decir, las harinas, la lecitina, la goma xantana y las especias.
Cuando tengamos la base ligada y mientras la máquina va moviéndose, vamos añadiendo la mezcla de harinas a cucharadas y dejamos que se mezcle muy bien. El resultado va a ser una masa pringosa y dificil de manejar. Por eso, vamos a meterla en el congelador aproximadamente media hora para que coja consistencia y poder hacer las formas que queramos. Para facilitarnos el trabajo, os explico cómo hacerlo de una forma muy fácil. Cogemos una hoja de papel vegetal, la huntamos de aceite vegetal por una de sus caras y la doblamos al medio. Echamos una porción de masa en una de las mitades y al doblar la hoja, quedará cubierta por la otra mitad. Ahora ya podemos aplastarla ayudándonos del rodillo. Si queremos conseguir un groso homogéneo, podemos utilizar dos tablillas, una en cada extremo del rodillo, para que toda la superficie tenga la misma altura. Algunos rodillos traen este sistema incorporado, yo utilizo unos palillos chinos como guías. Ahora ya la podemos llevar a enfriar. Tenemos que procurar colocarlas sobre una superficie lisa, como una bandeja.

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Una vez pasado el tiempo suficiente para que la masa se enfríe, tenemos que intentar trabajar rapidamente para que no se desligue. Así que intentaremos tener los moldes preparados y el horno precalentado a 170 grados. Ya sólo nos queda sacar la plancha de masa congelada, destapar de un lado, y cortar con los moldes seleccionados. Vamos colocando las formas sobre papel vegetal. Con los recortes que nos queden podemos formar otra vez una bola, tapar y estirar con el rodillo. Si hemos sido rápidos, tal vez la masa nos permita sacar otra tanda de formas, si no, tendremos que volver a meter al congelador y esperar a que tome cuerpo. Seguiremos así hasta terminar toda la masa. Las metermos al horno a una altura media aproximadamente diez o doce minutos, aunque el tiempo depende de cómo sea cada horno. El truco es fijarse en los bordes, cuando empiecen a dorarse, esperamos un minuto y las sacamos. Estarán muy blanditas, pero al enfriar se volverán crujientes y lo suficientemente compactas como para soportar decoraciones húmedas como puede ser la glasa real.

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Las colocamos sobre una rejilla y esperamos a que enfríen completamente para empezar a decorar. Yo experimenté con fondant en distintos colores glasa casera. Si quieres algo más sencillo, puedes optar por un baño de chocolate, al estilo de las pastas clásicas de té, quedarán igualmente irresistibles!!

Si no disponéis de azucar invertido, podéis sustituirla por miel, melaza o sirope. Si tampoco tenéis lecitina o goma xantana, los resultados son similares, aunque os recomiendo que consigáis algún botecillo pues como veis las cantidades que usamos son muy pequeñas pero los resultados se notan mucho. La lecitina ayuda a conseguir una mezcla donde se integra rápidamente la grasa introducida en la masa, proporciona más absorción para que no se sequen ni endurezcan las galletas, y da como resultado un producto más tierno y que se mantiene más días en un estado óptimo.Por su lado, la goma xantana es un emulsionante que nos ayuda a dar estabilidad a la masa y evitar que se desmigue. Como veis dos buenas ayudas en todas vuestras creaciones, con y sin gluten.

Tosta de gambas

Tosta de gambas

Tapita típica de domingo, para abrir apetito pero ¡ojo! lleva picante y se nota.
Esta es una receta basada en la cocina cajun de la zona de Luisina donde se encuentra Nueva Orleans; es rica en matices, fruto de la herencia de todas las culturas que por cuestiones de historia pasaron por allí. Atrevete con el flambeado, es el secreto de ese sabor incomparable. Acompañalo con una buena cerveza fría o un vino blanco fresquito de Cádiz.

Ingredientes

Para el adobo:
– 1 cc de pimentón dulce
– 3/4 cc de pimienta recién molida negro
– 1/2 cc de sal
– 1/2 cc de orégano seco
– 1/2 cc de tomillo seco
– 1/2 cc de chiles secos
– 3 cucharadas de zumo de limón recién exprimido

– 25 a 30 gambas grandes peladas
– 35 gr de aceite
– 4 dientes de ajo finamente picados
– 2 chalotas finamente picadas
– 1/4 taza de coñac o brandy

En un recipiente de cristal mezclamos preparamos el adobo, mezclamos bien con las gambas y dejamos reposar por media hora. Si lo prefieres, puedes utilizar una bolsa de congelación, lo que te resulte más cómodo, lo importante es que queden bien cubiertas.

En una sartén grande, calentamos el aceite a fuego medio-alto y agregamos el ajo y las chalotas Salteamos durante unos 2-3 minutos, hasta que se hayan ablandado. A continuación, añadimos las gambas y salteamos hasta que se vuelvan rosas, unos 3 minutos.

Por último, procedemos al flambeado. Con cuidado inclina la sartén lejos del cuerpo, vierte el coñac con un cucharón y prende fuego. Te irá mejor con uno de esos mecheros de cocina de rabo largo. Deja que se apague solo, no durará más de 15 segundos. Si se prolonga la llama, apagala simplemente soplando.

Serviremos las gambas sobre tosta de pan crujiente con una ligera capa de mahonesa. Si es pan casero, mejor que mejor; acuerdate de aromatizarlo con un poco de orégano y ajo en polvo. Úntalo con un poco de aceite y pásalo por la plancha. Te quedará una tapa de categoría!!

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